LIBERACIÓN ANIMAL

La liberación animal parte de la base clara de que todos los animales deben ser libres. De este modo, la liberación animal tiene como objetivo liberar a todos los animales de  las jaulas, rejas o cualquier otra estructura física que coarte sistemáticamente la libertad y los intereses de los animales, que no es sino la consecuencia de la opresión, dinámicas e ideología especistas.

Pero la liberación animal ha de entenderse, además, desde una perspectiva conjunta y general frente a toda explotación y dominación, pues la liberación animal nunca podrá llevarse a cabo dentro del sistema capitalista cuya lógica se basa precisamente en la explotación de todos los individuos, humanos y no.

Sin perjuicio de las obras contemporáneas de los autores antiespecistas que iremos tratando a lo largo de las semanas, hay que hacer una mención obligatoria a la obra “Liberación Animal” de Peter Singer, ensayo publicado en 1975 que supuso un acicate al movimiento de Derechos Animales, trasladando el debate a nivel internacional. El ensayo aborda la cuestión del especismo, haciendo una analogía con otras opresiones y discriminaciones, como el sexismo o el racismo. Sin embargo, esta obra, que tuvo enorme impacto en las últimas décadas del s. XX, contiene un enfoque utilitarista respecto a los animales no humanos. Singer defiende, además, —aún no ha terminado de aclarar su postura al respecto— que no puede haber daño a un animal no humano al causarle la muerte pues no es un ser autoconsciente, que no proyecta su “yo” en un futuro, ni tiene planes que puedan verse frustrados. Respecto a esta cuestión se ha pronunciado repetidas veces la neurociencia, evidenciando que no sólo los animales humanos tienen conciencia de sí mismos o tienen capacidad de plantear el futuro, pero, aunque así fuera, siguiendo la lógica del argumento podríamos afirmar que no se causa daño alguno si acabamos con la vida de seres humanos con determinadas deficiencias neuronales crónicas, pues no tienen conciencia de futuro o conciencia de sí mismos. Esta visión ha sido ya superada por posteriores filósofas, defendiendo que lo verdaderamente relevante respecto a la muerte de individuos es la capacidad de sufrir y disfrutar, esto es, tener experiencias negativas o positivas.

La liberación animal se lleva a cabo en diferentes terrenos:

-Rescates abiertos: consisten principalmente en liberar a los animales no humanos hacinados y encerrados para diferentes usos humanos. Granjas, laboratorios y criaderos son los escenarios donde, normalmente, se explota y se encierra a diferentes tipos de especies animales para sacar beneficio a costa de su libertad, su salud física y mental y finalmente su vida.

-Boicots: consisten en campañas de denuncia social y mediática, de forma que los consumidores o potenciales consumidores estén informados sobre las prácticas que hay tras el producto que adquieren o quieren adquirir. Se pretende conseguir que determinadas empresas cuyos productos están basados en la explotación animal, se vean afectadas económica y publicitariamente. A menor demanda, menor explotación.

-Concienciación: mediante la concienciación de la explotación animal y dominación de los humanos para con los demás animales, transmitimos a la sociedad la opresión que ejercemos a los animales, incentivando a que se tome no sólo conciencia, sino también partido. Uno de los métodos más eficaces consiste en obtener grabaciones o cualquier material audiovisual desde dentro de las propias empresas explotadoras, llevando a cabo investigaciones encubiertas para trasladar a la sociedad lo que las empresas explotadoras ocultan.