ENTRETENIMIENTO

ZOOS, ACUARIOS Y DELFINARIOS

seaworld_6

 

La explotación animal se nos muestra de muchas formas. Utilizar a los demás animales como entretenimiento humano es una de ellas. Los zoos de animales abundan en occidente y nos dicen que cumplen una función educativa; pero la realidad es que son espacios de hacinamiento y maltrato donde los animales, previamente secuestrados de su hábitat y entorno social, son cosificados, ignorados, desatendidos y expuestos al público como si se tratara de una mercancía más. Además, los animales recluidos en zoos sufren toda una serie de enfermedades y trastornos mentales: atrofia sexual, hipersexualidad, masturbación obsesiva, desgarros de órganos sexuales, anorexia nerviosa, pica (lamer o intentar alimentarse de sustancias no nutritivas), trastorno obsesivo-compulsivo, adicciones, depresión y bajo estado de ánimo, ansiedad y estrés. La presencia de animales africanos, asiáticos o amazónicos, pone de relieve además, una relación imperialista de occidente frente a todos estos lugares. No sólo se trata de encerrar a los animales para el consumo humano sino que además tienen que ser “animales exóticos” para el deleite de la población occidental.

CIRCOS

10303292_1449571171988380_8123618492462904959_n

Los circos, dirigidos a un público infantil, normalizan la cosificación de los demás animales que son vistos desde que somos pequeños como marionetas e instrumentos que nos divierten. Pero las carpas son lugares de explotación, tortura, esclavitud y espectáculos violentos. Se secuestran animales salvajes, a sus crías, se las adiestra con látigos y brutalidad, y mediante el castigo físico y el miedo se les fuerza a repetir trucos y coreografías para el divertimento humano reprimiendo todo instinto natural que no pueda ser utilizado en los espectáculos.

Ver www.infocircos.org y http://www.acabemosconelespecismo.com/circos/