ANTIESPECISMO

El antiespecismo es un posicionamiento político que rechaza la opresión e ideología especistas, y por ende lucha por la igualdad animal —lucha por que los intereses de los animales no humanos sean considerados de la misma forma que los intereses humanos—, y por la liberación animal, reparando en las relaciones de dominación que los humanos hemos impuesto a los demás animales.

Los animales no humanos son individuos con conciencia y sintiencia, tal y como lo somos las humanas: están dotados de un sistema nervioso centralizado que les permite transformar la información sensorial que reciben, en experiencias placenteras o dolorosas. De esta forma, la mayoría de los animales tienen la capacidad para decidir evitar el dolor u otras experiencias negativas, al mismo tiempo que buscan experiencias placenteras o positivas, conformando así sus intereses. Sin ningún género de duda; tienen interés en disfrutar y por tanto, en vivir. Pero esto no es algo que nos sorprenda, pues los animales humanos buscamos exactamente lo mismo. Por ello, acabar con la vida de un animal es, como dice el teórico antiespecista Óscar Horta, arrebatarle toda posibilidad de tener experiencias positivas.

Para combatir esta opresión y discriminación, surge la lucha o movimiento de derechos animales. Podemos decir que el movimiento de derechos animales tuvo un enorme impulso en la década de los 70 y 80, coincidiendo con la publicación de “Liberación Animal” de Peter Singer, en 1975 y casi diez años después, en 1983, con la publicación de “The Case of Animals Rights” por Tom Regan. Ambas obras, especialmente Liberación Animal por ser la primera, supusieron un acicate para el crecimiento de la causa pro derechos animales a nivel internacional.

Si bien es un movimiento relativamente joven, durante toda la Historia ha habido preocupación e interés por los animales no humanos y la posición y trato que les dábamos. Es bien conocido el caso del filósofo y matemático griego Pitágoras, que ya en el S. VI a.C, influenciado por la cultura persa que afirmaba la relación de todas las criaturas de la Tierra con la vida, muerte, la justicia y la armonía, se abstuvo de alimentarse y vestirse con animales, llevando este pensamiento a Grecia donde tuvo gran acogida. Desde ese momento, los seguidores y partidarios de este pensamiento pasarán a llamarse “los pitagóricos”.

Ya en el s. XVII, el pitagorismo, junto a figuras independientes como Roger Crabb, se oponían al régimen de explotación de lo que ellos consideraban sus semejantes. En el s. XVIII, los escritores Alexander Pope y John Gay entre otros, denunciaban el trato que les dábamos a los demás animales y poco tiempo después, Benjamin Lay aportaría una novedosa y revolucionara postura: el abolicionismo. A finales del s. XVIII, destacan John Oswald y Bradford George Nicholson, y Samuel Bandford, éste último, un siglo más tarde. Ya en el siglo pasado, en 1944, tiene lugar la creación de the Vegan Society, de la mano de Donald Watson y Elsie Shrigley, hecho que motiva a que el 1 de noviembre sea declarado día internacional del veganismo.

Éstos son sólo algunos ejemplos ilustrativos como muestra de la preocupación acerca de la cuestión de los derechos de los animales a lo largo de la Historia.

En la actualidad, se puede hablar de movimiento de derechos animales (no de movimiento antiespecista) lo que engloba muchas posturas que no son necesariamente antiespecistas, un tema especialmente crítico para la causa antiespecista y que iremos tratando. Por ello es un movimiento segregado y con diversidad de tácticas y enfoques y que tiene aún mucho recorrido por delante, en el cual nuestro colectivo intentará aportar todo lo que esté en nuestras manos para luchar contra la opresión más sangrienta y cruel que hayamos visto: el especismo.